Visita Apostólica
-Tiempo De Cambio Y Madurez-
Por Raúl Rodríguez
Imágenes Emanuel Velázquez
Los pasados días 13 y 14 de junio, el Tabernáculo de la Ciudad de Querétaro recibió la grata visita de nuestros hermanos Alberto Gómez, Apóstol del Señor Jesucristo y familia, Daniel González, Diácono, e Isidro Toribio, encargado de la misión de Actopan, Hidalgo.
El día sábado se llevó a cabo una plática de asentamiento por parte de nuestro hermano Alberto Gómez, haciéndonos reflexionar sobre los 30 años del caminar de la Iglesia en Querétaro y cómo todo el trabajo realizado debe traer madurez. Nos invitó a analizar si estamos sosteniendo, creciendo o avanzando en la obra, así como a considerar dónde debería encontrarse la Iglesia en el presente.
Querétaro tiene grandes expectativas y grandes promesas; sin embargo, para verlas cumplidas es necesario reunir ciertos requisitos. Existe una gran promesa para la Iglesia del Señor en Querétaro, y todos debemos encaminarnos y enfocar nuestros esfuerzos para alcanzarla.
Fue una plática de gran reflexión, ya que el año 2026 reúne diversos elementos que sirven como indicadores de que estamos entrando en un tiempo de cambio: 14 años de establecimiento, 21 años de nuevo nacimiento, 7 años desde el inicio de la nueva etapa de reconstrucción en 2019, 30 años de caminar y el hecho de ser la iglesia número 14 en ser establecida en México. Entendiendo que cada siete años hay un cambio, se destacó que este debe ser un gran cambio, o incluso un cambio total.
Para el día domingo tuvimos la participación de nuestro hermano Isidro Toribio en el espacio de Escuela Dominical, compartiéndonos la importancia de percibir los tiempos en que arriban las unciones, ya que, si no son aprovechadas, los ciclos también se cierran y las bendiciones que Dios tiene para nosotros pueden escaparse.
Paralelamente, en ese mismo espacio, nuestro hermano Alberto Gómez y un servidor llevámos a cabo una plática con las mesas de trabajo, enfatizando la necesidad de que estas se encuentren en condiciones de funcionar como alas de liberación para enfrentar el trabajo que está por delante. Se resaltó la importancia de que cada ala esté bien posicionada para ejecutar su labor con calidad, siendo de beneficio y bendición para la Iglesia.
Asimismo, se hizo mención de que el pueblo sin industria perece, siendo necesario comprender que la labor de la sindicatura va más allá de solamente ser síndicos, pues también es necesaria la conversión a hombres de negocio.
En el servicio general, nuestro hermano Daniel González compartió el tema: “Nos conviene ser limpiados que cortados”, haciendo alusión a la Escritura de San Juan 15:1-8. Se enfatizó la importancia de permanecer conectados en un mismo sentir y en un mismo Espíritu, como una gran sinfonía que interpreta la misma nota y sigue el mismo ritmo para producir una melodía armoniosa. De la misma manera, para ver cumplidas las promesas de Dios es necesario que todos hablemos una misma cosa y avancemos en una misma dirección.
Al realizarse el llamado al altar, se dejó sentir una unción de liberación, siendo un tiempo de gran bendición para la Iglesia. Nos sentimos agradecidos por la presencia de nuestros hermanos, quienes dejaron importantes puntos sobre los cuales actuar y ocuparnos en los días venideros.
Al finalizar las actividades, disfrutamos de un buen tiempo de compañerismo compartiendo los alimentos.
Saludos y bendiciones.